viernes, 12 de octubre de 2012

Secretos ...


Hay cosas de las cuales el resto del mundo no tiene porque enterarse; esas que nos destruyen por dentro, que no queremos decir por miedo a que nos juzguen, porque si las dices los demás solo pensaran que buscas atención. Pedir ayuda no es algo fácil. Hay cosas de las cuales el resto del mundo debe darse cuenta por sí mismo, tal vez así comprendan un poco que la sociedad se ah vuelto una porquería, una que impide expresar sentimientos libremente, una que nos está destruyendo.

¿Por qué lo haces? ¿Qué acaso no te duele? ¿No piensas en quienes te quieren? ¿No te importa que otros luchen por su vida mientras tú dañas la tuya de esta forma?
A veces escogemos la salida más fácil a nuestras presiones, no duele cuando el dolor que llevas dentro es tan fuerte; pensamos en quienes nos aman... cuando ya es tarde. A veces desearíamos dar nuestra vida a cambio de alguien que si la aprecie, o mejor dicho, que esté dispuesto a seguir luchando.
Es un círculo vicioso: donde la sociedad destruye nuestras mentes, donde nuestras mentes nos destruyen a nosotros y después nosotros destruimos nuestro cuerpo y culpamos a los demás, a la sociedad; es un cuento de nunca acabar.

No trato de decirte que hacer esto está bien, mucho menos de darte pretextos para que lo hagas.

Quiero que trates de entender que no estamos locos.
No nos gusta el sufrimiento, no queremos ser el centro de atención, no sentimos odio por la vida; estamos cansados, hartos e incluso, muchas veces, es una forma de castigarnos por nuestros propios errores. Por decir cosas que no debimos, por actuar sin pensarlo primero, porque tal vez con nuestras acciones herimos a alguien; eso nos hace sentir impotentes, con miedo y ganas de volver el tiempo atrás, pero es imposible. No todos tenemos las mismas razones, no todos nos sentimos igual.

Tú quizás lo entendieras si lograras entrar en nuestras mentes, saber con claridad y exactitud lo que pensamos; pero no puedes.
Y volvemos al inicio. Donde nadie nos entiende, donde todos creen saber más de nosotros mismos que, válgame la redundancia, nosotros mismos. Piensan que lo saben todo, no es así. ¿Pero sabes qué?

Podemos salir adelante, podemos dejar de lastimarnos y podemos permanecer fuertes a pesar de todo. Si, tal vez no nos guste nuestro cuerpo, nuestros rostros, nuestra forma de ser y un sinfín de características de las cuales somos dueños, pero querer es poder.

Yo quiero salir adelante, yo quiero dejar este mal hábito y siendo así, podre hacerlo. Tú también puedes. ¿Crees que a nadie le importas? ¿Qué nadie te quiere? Tú me importas, yo te quiero.
Porque, no te conozco, pero sé que te has sentido igual que yo, porque has hecho lo mismo que yo, porque yo te entiendo y tú me entiendes a mí. ¿Y sabes qué? Estoy segura que hay muchas personas allí afuera que piensan que la chica o el chico sonriente que sueles mostrar ser, es el verdadero, al cual aman, el único dentro de tu ser, que no hay falsas sonrisas ni estúpidas mentiras. Ellos no te dejaran de amar por mostrarles tu verdadero yo, quien se aleje de ti fue quien nunca estuvo contigo en realidad ¿Y que con esas personas? ¡Ellos no valen la pena! Se pierden la maravilla de conocer a la grandiosa persona que eres, a la fuerte y única e inigualable persona en la que te convertirás al superar todos tus problemas. Por que se que podrás hacerlo.

La salida fácil siempre parece la mejor solución, pero ¿te digo que?
Lo fácil es monótono, la monotonía es aburrida.
Lo complicado, es el gran reto. Es vivir nuevas experiencias y enriquecerte de ellas, vivir una vida fácil y corta es como ir al cine solo para mirar el final de la película. 
¿Qué sentido tiene si te has perdido de la mejor parte?
No estás solo, no permitas que los demás traten de hacerte sentir inferior, porque no lo eres. Se único, vive y sigue tus sueños.
No es el mejor consejo, pero te lo da una persona que trata de seguirlo y aunque a veces es difícil, es posible.
Si yo pude ¿Por qué tu no?

- Milagros Andrea.

No hay comentarios:

Publicar un comentario